Kompadres! (su pokito de Marea)

7 05 2007

Tras una no tan larga espera entre el cuarto y el nuevo disco de Los Marea, nos llega este nuevo LP, donde su estilo acaba de formarse como tal.

 Sus primeros discos siempre me han parecido mejores que aquel “28.000 puñaladas”, donde una temática de sombrero y colorao, con un lenguaje algo engorroso y calorro profundo, donde se necesita un diccionario de chaboleros y cantaores para poder pillar la mitad de las letras. Su estilo se reformó en gran medida, lo que chocó a muchos (me incluyo). Sin embargo se iban dibujando ya las nuevas pautas a seguir melódicamente, sobre todo instrumentalmente porque a fin de cuentas, Kutxi y su cada vez más rota voz se mantienen tras 5 álbumes.

Marea

 En esta nueva producción, titulada “Las aceras están llenas de piojos” hay una reincidencia notable en instrumentación, no por tipo, sino por sonidos. Las guitarras apenas han cambiado en sonido y hasta diría que son las mismas guitarras (fender para el solista Kolibrí y Gibson para la rítmica del tío César) las que reparten leña una vez más. Un rock más contenido, menos “bruto” por así decirlo. Sin embargo todo lo cuidado de la parte instrumental se ve algo pisado por una producción muy justita, con los volúmenes y demás parámetros un tanto inestables. Un buen ejemplo reside en el último tema (el cual por cierto me pone los pelos de punta), que a pesar de contar con una musicalidad acústica, rompe en graves con la voz de Kutxi. Extraño, puesto que el resto de temas no parecen estar alterados en cuanto a graves. Lo que sí es casi una constante es el irregular volumen de voz y solos, que se me antojan bajos en muchas secciones del disco.

 Las melodías están perfectamente definidas, y son lo bastante variadas como para taladrar vilmente nuestras mentes. A destacar los dibujos que marca la voz y los excepcionales solos de Kolibrí, que ha mejorado notablemente con respecto a los anteriores trabajos. He notado que todos los guitarristas de fender acaban utilizando un sonido muy similar en hard rock y heavy metal, que permite ligados rápidos y limpios con distorsión. Interesante coincidencia, pero así es.

Las letras, parte fundamental de un grupo como Marea, son mucho más claras en este cd. Vuelta al romanticismo de calle y farola. De profundo dolor de alma que te acompaña sobremanera. Identificarte es muy fácil en muchos momentos, como ocurría con los grandiosos Platero o los brutales Barricada, de los que dejan de beber parcialmente para ser menos obvios en cuanto a estilo, y más suyos por tanto.

 Personalmente, creo que es un disco que hay que escuchar con saña, como el último de Fito. Es más fácil escuchar a los Platero, La Fuga y grupos similares, que son en pocas palabras, divertidos. Este es un disco para descubrir con cada pasada por sus tracks. Muy recomendado en cualquier caso y ya me diréis que os parece ;) os dejo con una letra, con la esperanza de que os atraiga para comprar!!! C’mon!!! (nota: incluye un DVD de 2 horas de concierto. Bestial)

 Entre hormigones (1er track)

Sigue durmiendo, que no quiero que me veas
escupiendo los flecos de tu falda otra vez,
que encontré por los bares y me los metí a pares
entre el hueso y la piel,
sueña despacio con mi palacio,
que es el paraíso en que piso aunque sea un mojón
con tu nombre escrito por los rinconcitos
de su corazón,
cuando despiertes caerás conmigo en el barrizal,

y entre hormigones me verás, entre lunas de alquitrán,
entre sus pezones tiesos,
con las persianas levantás, que a la puta oscuridad
le sobran besos,

si estás cansada yo te vigilo las hadas
que se van en manada con un trote cabrón
a lo alto de un cerro
para vez el entierro de la imaginación,
sigue roncando y, de vez en cuando, afloja correa
que veas que yo sigo aquí,
de mala ralea, siempre de berrea, queriendo gemir,
cuando despiertes estaré con los charcos en los pies,

y entre hormigones me verás, entre lunas de alquitrán,
entre sus pezones tiesos,
con las persianas levantás, que a la puta oscuriad
le sobran besos,

aquí estaré, esperando a que pises
todas las mañanas grises y las tardes tuertas,
aquí, de pie, quejío de la acera,
el amrtillo para espejos de no ver,
querrás saber de tantos manantiales
que en mi boca desembocan como lava hambrienta,
le contaré que nunca fui un poeta,
para las arrugas viejas soy José.

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