Grand Slam Tennis (Wii Review)

10 07 2009

Mercado. Es una palabra que la compañía EA ha aprendido con los años y que les permite (gracias a su extenso talonario) apostar por las últimas y más atractivas tecnologías, para intentar sacar tajada poniendo una amplia sonrisa a los medios y al público casual. Añadir un texto como “All Play” (el famoso “todos jugamos!” que habréis visto en los anuncios de televisión) es decir a voz en grito que la filosofía de EA GAMES ha evolucionado hacia un nuevo territorio: el nuevo jugador.

Ésto abre un imparable debate que redefine a los videojuegos en buena parte y los acerca a la misma duda que da sombra a otros formatos como la música o el cine. ¿Calidad o simplemente entretenimiento? En los videojuegos conseguir entretener es más fácil que en otros medios, en un principio, porque se requiere necesariamente la participación del jugador. Ésto facilita la incursión de las compañías (conocidas y no tanto), subiéndose al carro al igual que lo haría una discográfica con un nº 1 en los 40. Aprovechar el tirón de las masas que buscan simplicidad para su ocio a cambio de perder cierto grado de calidad y profundidad en el producto, es una nueva dinámica que, para qué vamos a negarlo, da mucho dinero. Empresas que antes se hundían antes de empezar a funcionar, ahora tienen la capacidad, gracias a la proliferación del género “casual”, de invadirnos con basura de gran calibre que, a pesar de recibir pésimas críticas, resultan rentables para poder enbarcarse en proyectos más ambiciosos y rentables. Antes ésto no era tan fácil, pero máquinas como Wii permiten, gracias a su sistema de control, acercar a la pantalla a aquellos que antes no se habrían interesado.

Solamente cogiendo como referencia las ventas de la propia consola, cualquier desarrolladora se frotaría las manos ante las posibilidades comerciales que supondría dedicar, aunque fuera, una pequeña parte de la plantilla para “probar” a ver qué pasa. Las gigantes del sector también quieren su trozo del pastel, y su principal objetivo, las dos de Nintendo; DS y Wii reciben de forma indiscriminada versiones “alternativas” de sus grandes producciones, y en otras ocasiones directamente juegos exclusivos para los sistemas. La calidad no ha sido muy elevada hasta el momento (salvo sonadas excepciones), recibiendo la detracción de los jugadores más exigentes y puristas, y los correspondientes vapuleos a la altura de la prensa mediática. Pero de todo se aprende.

No todo en este mundo es venta pura y, sin abandonar buena parte de la fórmula, en ocasiones hay que verter un poco más de esingrediente brillante y difícil de encontrar llamado “calidad”. No basta con poner un gato en pantalla y sacudir el mando para que haga “miau”. Si las compañías de verdad quieren labrarse un merecido hueco en estos sistemas (y en el público que lo utiliza en definitiva), deben hacer las cosas bien, y cada vez mejor, aprovechando las virtudes y esquivando los defectos de las exitosas, aunque también criticadas, consolas de la gran compañía de Miyamoto.

EA, en su división centrada en los juegos de deporte concretamente, han dado un paso más en la dirección correcta. Grand Slam Tennis es un notable intento de aunar a los jugadores casuales y a los hardcore más exigentes al frente de una Wii con la última jugada de Nintendo. El Wii Motion Plus (incluído en la caja del juego).

Pueda servir este título como una toma de contacto con el periférico, y sin embargo dejarnos fríos en cuanto a muestra de potencial puesto que, como a continuación explicaré, no todo lo que brilla es oro, a pesar de que sea un gran avance en cuanto a reconocimiento físico del jugador.

En primer lugar, he de señalar que en este juego no valen los juicios tecnológicos en cuanto a materia gráfica. Cumple con unas caricaturas de la realidad entremezcladas con unos escenarios de texturas eficientes y realistas, y pésimos detalles como el semiestático y bidimensional público que deforma el estadio de una forma incomprensible. ¿Dónde ha quedado el público que se muestra en Virtua Tennis o Mario Strikers? A estas alturas resulta inaceptable e inexcusable el trato que se le dan a ciertos elementos sólo por ser de Wii. No se entiende, y deja patente que impera la vagancia de los diseñadores a la hora de crear un engine ajustado al sistema por encima de las posibilidades del mismo. Por ésto, vamos a dejarlo un poco a un lado, porque cumple como debe, sin sobresalir en absolutamente ningún aspecto.

Vamos a lo que interesa. El control. El juego en sí. El nuevo Motion Plus.

No voy a entrar en características concretas y numéricas del añadido para el Wiimote. Simplemente diré que no tiene nada que ver, y mientras antes la transformación de nuestros movimientos era bastante justita, sobre todo para esos juegos que intentan hacer lo imposible y suspenden el examen por ser, pues eso, imposlble. Con el Wiimote básico no se podían clavar los movimientos de un sable láser. Era cuestión de la paciencia del jugador el encontrar la velocidad e intensidad de los movimientos para conseguir la acción deseada. Muchos juegos han encontrado la pared intentando hallar un camino hacia el realismo absoluto, y es que los sensores de la versión original del mando eran acelerómetros con una fiabilidad un tanto escasa, y ahora no hay más que hacer un giro de muñeca en Grand Slam Tennis para darse cuenta de cómo reacciona.

Puedes dirigir la pelota donde quieras, definir la altura del golpe, la fuerza, mandar bolas rectas con un realismo y una facilidad pasmosas. Podemos girar la muñeca del personaje haciendo lo propio con la nuestra para ganar efecto, balancear la raqueta a ambos lados, posicionar previo golpe a nuestro jugador y, en definitiva, unas posibilidades de control que sólo están disponibles conectando la cajita blanca al Wiimote (altamente recomendado añadir, además, el nunchuck). Y es que aquí debo hacer especial hincapié.

Ya cuesta bastante adecuarse al juego (en serio, te puedes tirar un torneo completo desesperado con el mando por hacer cosas que no quieres hacer) pero finalmente llegas a jugar con una limpieza espectacular. Sin errores. ¿Por qué? La respuesta es sencilla y a la vez muy complicada de entender sin haber jugado. Lo mejor es coger el juego unas horas y “sentirlo” en las propias carnes. Si realmente crees que vas a poder jugar como si estuvieras en un campo, es que has olvidado lo más importante: es un videojuego. Puesto que no se utiliza el sistema 1:1, debemos aceptar que lo que el juego hace es transformar nuestros movimientos en animaciones del jugador virtual. No podemos corretear por la habitación haciendo movimientos bruscos, porque simplemente el juego interpretará que queremos dar un golpe. El reconocimiento de movimientos no entiende de intenciones, y es por ésto que debemos olvidarnos de esta falsa característica que, a buen seguro, no podremos ver efectiva en ningún juego “serio” en la presente generación.

La mejor postura posible es la de preparar suavemente el golpe un instante antes de golpear, y lanzar el golpe donde queramos con naturalidad. Siempre intentando retornar a una postura central para poder recibir por cualquiera de los dos lados la pelota. Como ya he dicho antes, el uso del nunchuck se hace casi obligatorio llegado cierto punto, para poder colocar donde queramos al jugador y no perder una fracción del maravilloso tiempo de juego haciendo que el personaje se coloque “solo”, dependiendo de lo que hagamos con el mando. Encontraremos multitud de errores si legamos nuestra confianza a la inteligencia artificial del jugador, puesto que está atada de una forma un tanto abstracta al mando. Con el nunchuck, otro mundo, aunque exige algo más de práctica.

Una vez hechos al juego, podemos disfrutar del juego de tenis más realista jamás creado, sin ningún tipo de duda. La infinidad de posibilidades que ofrece el título en los partidos, la emoción de los mismos y los “piques” son una baza muy, muy positiva. Los torneos, la posibilidad de crear y personalizar un jugador propio y luego hacerlo crecer profesionalmente. Partidos online, minijuegos, partidos de dobles, y la posibilidad de jugar con y contra las grandes leyendas del tenis, incluyendo cracks como McEnroe, Bjon Borg, o nuestro enorme paisano, aunque mucho más actual, Rafael Nadal.

Todo ésto se cumplimenta con un modo online “a la Nintendo”, con una respuesta rápida de los servidores y que alarga la vida del juego hasta donde se quiera. Podemos competir, como es costumbre, con amigos o desconocidos, y pudiendo adentrarnos en torneos donde demostrar que somos los mejores tenistas de la presente generación. Si nos gusta el multiplayer, tenemos para rato.

Resumiendo todo lo anterior, no es difícil darse cuenta de que este juego depende quizá en demasía de la paciencia y la forma de juego de cada usuario. Sin embargo, es inevitable insistir en que la práctica con el título y el Motion Plus valen la pena, y podemos descubrir un juego excelente de ser lo suficientemente decidados a él. Habrá quien le coja el “tranquillo” en 1 minuto y habrá quien se desespere mucho antes de conseguir jugar con tranquilidad dedicándose simplemente a los partidos, que es de lo que se trata al fin y al cabo. En cualquier caso algo me queda bien claro: el WiiMotion Plus va a dar mucho juego.

VALORACIÓN: 8.5

Gamepro: 9.0
IGN: 8.5
GAMETRAILERS: 8.05
MERISTATION: 7.0


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2 respuestas

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